La niña de cabello rizado, que no ondulado sostiene la pieza entre temblorosos dedos,
su respiración agitada anuncia un momento largo tiempo deseado, acerca muy despacio su mano al hueco de inmenso vacío. De un modo tan suave, tan certero movimiento, como al cazar mariposas nocturnas. Así la posa, a ella, como si fuese el objeto más delicado, más preciado de la galaxia.
Se para el tiempo.
Sucede el instante en el que la pieza encuentra su lugar.
El puzle queda así completado. El juego, por fin acabado.
Como si fuera la llave de un portal mágico, algo acaba de ser activado.
Filigranas de luz recorren recovecos, extienden sus haces por toda la habitación.
Ante unos ojos como platos se suceden mil y una imagen,
obra del mejor ilusionista.
Ora sirenas, ora indios con hogueras, allá esta el viejo Cuentacuentos, y Tom son su sombrero.
Pegaso y Fenix juegan cerca del techo.
Los duendes corretean por el cuarto Don TicTac perdió la manecilla.
Las maravillas, oxidadas, brotan del país del olvido con desenfreno, farorillos se le enredan por el pelo.
Fantasía, tanto tiempo contenida, gime de alegría, extendiendo con zarcillos, la mas bella enredadera con capullos no floridos, más bien serían nidos, huevos que eclosionan ¡paraguas rojos y algún súcubo!
géodas y prismas, ninfas de las marismas, arcos con iris y pupila, monstruos galopantes y garrapatas pedantes, paisajes con hasta tres lunas y luciérnagas titilantes. Aros de cebolla y otras cosas que no se pueden nombrar.
Ante la explosión final.
Aparece:
El de los Milnombres. Su bigote maleante susurra, apoyado en su cayado con su pipa Creamundos.
Que, ¿otra partida?
Del abrigo de retales y bolsillos, extrae, con mano sibilina, una extraña cajita, llena hasta los topes de cientos de fichas, hartas del caos anhelan un poco de orden.
La mirada antes limpia, tornase algo adicta, y es que lo que es ella, ya no olvida, ludópata de fantasía, visualiza orgías interdimensiones, reales, irreales, con chorros de energía y empatía.
No le queda otra, o acepta el reto, o se acabó el juego.
Bandera
:)
Soy un pavo.
Entre los vientos del norte, pícaros mozuelos alados te susurran amables, entre sus gritos de alborozada juventud: "las velas del barco, izadas, izadas y listas para partir de nuevo, hacia tierras lejanas, rumbo siempre a descubrir nuevos horizontes. No olvides llegar a tu hora"
Destrozar los límites que la razón impuso, sobre el misterio de las cosas.
Sin piedad, a cañonazos limpios.
Va! hace tiempo que no entiendes mucho de eso, ni de cañones, ni de destroces dimensionales que te llevan a otras realidades intangibles, aún te pierdes en todo ese vocablo que la comprensión de tu mente no alcanza.
Prefieres dejar grandes barcos para los que aún desean hacer la guerra.
Pero... ¿y el tuyo? ¿Dónde está?
El barco de papel periódico, tanto tiempo aparcado, solitario, en ese muelle de mala muerte, tosiendo costuras, oculto entre los montes cenizas, en las que enterraste todos tus deseos de fuego, todos tus sueños, como el de ser fonambulista del no tiempo y hayuka de la vida.
Ay! mierda! Caes en la cuenta.
Olvidaste.
Que de nuevo olvidaste tus promesas, que caíste en el mundo de los muertos verticales. Pero no puedes huir aunque quieras esconderte y enterrarte tu también, lo sientes, por aquello de las maldiciones. ¿no sabes su historia?
Si algo tienen las maldiciones, es que no puedes escapar de ellas, te persiguen allá donde tu cuerpo y mente vayan. Y a ti te pesa la más grande de todas, caíste en la peor: ser libre. Todo ocurrió aquel fatídico día en que te quitaste las ropas del disfraz y corriste en pelota picada jugando a ganar al viento, a olvidar el significado del tiempo. El fatídico día que gritaste que de verdad creías en la descomposición de la realidad en miles de fragmentos brillantes, como una explosión de posibilidades, con los que hacer el puzle.
Ay, ay...
Ahora te persigue...
¡Te persiguen!, la libertad y el viento te persiguen, te pinchan, no puedes ocultar su recuerdo, te impiden dormir en la cama del olvido, te cantan susurros de intensidad.
Concha ya! que me dejéis en paz!, que mi boca es incapaz de expresar, no tengo fuerzas para vivir, solo quiero, solo quiero... solo queda ya...sobrevivir...
¡¿SOBREVIVIR?!
Eso no te lo voy a tolerar.
Trona una voz en tu interior,
más fuerte que el copón,
menudo susto te dio.
Casi te caes de culo del sillón, situado, como no, frente al televisor.
¿Sabés quien es niños? (con argento argentino)
Es el Ventorrón,el coloso con el que un día jugaste, anda revelándose en tu interior, y sin quererlo ni pedirlo te ves pala en mano, desenterrando, obligado por Él, tu barquito chiquitito.
- Que noooo quiero- tus manos se resisten en cada palada llena de cenizas.
- Que me dejessss- más todo es en bano, una fuerza superior te posee. Las motas de ceniza pululan por doquier.
Un color aparece, luego otro, Curiosidad se despierta, aún medio aletargada, ahora eres tú quien quiere desenterrar todos esos recuerdos que se negaron a olvidarte, retales de colores alegran las velas, descosidas , no tuvieron otra que reinventarse, Curiosidad ahora baila la samba con tus pies. Una fantástica carcajada de pavo real escapa de tus labios, la boca no puede hacer otra cosa ante tamaña sorpresa.
MIIIIIIIIIIUUUUU! MIIIIIIUUUUU!
Recuento de objetos encontrados: un ventorrón, una curiosidad, un barco de papel con velas de retales de colores.
Ahora vuelves a salir del papel, como un ser animado que comienza real, como un pavo.
Destrozar los límites que la razón impuso, sobre el misterio de las cosas.
Sin piedad, a cañonazos limpios.
Va! hace tiempo que no entiendes mucho de eso, ni de cañones, ni de destroces dimensionales que te llevan a otras realidades intangibles, aún te pierdes en todo ese vocablo que la comprensión de tu mente no alcanza.
Prefieres dejar grandes barcos para los que aún desean hacer la guerra.
Pero... ¿y el tuyo? ¿Dónde está?
El barco de papel periódico, tanto tiempo aparcado, solitario, en ese muelle de mala muerte, tosiendo costuras, oculto entre los montes cenizas, en las que enterraste todos tus deseos de fuego, todos tus sueños, como el de ser fonambulista del no tiempo y hayuka de la vida.
Ay! mierda! Caes en la cuenta.
Olvidaste.
Que de nuevo olvidaste tus promesas, que caíste en el mundo de los muertos verticales. Pero no puedes huir aunque quieras esconderte y enterrarte tu también, lo sientes, por aquello de las maldiciones. ¿no sabes su historia?
Si algo tienen las maldiciones, es que no puedes escapar de ellas, te persiguen allá donde tu cuerpo y mente vayan. Y a ti te pesa la más grande de todas, caíste en la peor: ser libre. Todo ocurrió aquel fatídico día en que te quitaste las ropas del disfraz y corriste en pelota picada jugando a ganar al viento, a olvidar el significado del tiempo. El fatídico día que gritaste que de verdad creías en la descomposición de la realidad en miles de fragmentos brillantes, como una explosión de posibilidades, con los que hacer el puzle.
Ay, ay...
Ahora te persigue...
¡Te persiguen!, la libertad y el viento te persiguen, te pinchan, no puedes ocultar su recuerdo, te impiden dormir en la cama del olvido, te cantan susurros de intensidad.
Concha ya! que me dejéis en paz!, que mi boca es incapaz de expresar, no tengo fuerzas para vivir, solo quiero, solo quiero... solo queda ya...sobrevivir...
¡¿SOBREVIVIR?!
Eso no te lo voy a tolerar.
Trona una voz en tu interior,
más fuerte que el copón,
menudo susto te dio.
Casi te caes de culo del sillón, situado, como no, frente al televisor.
¿Sabés quien es niños? (con argento argentino)
Es el Ventorrón,el coloso con el que un día jugaste, anda revelándose en tu interior, y sin quererlo ni pedirlo te ves pala en mano, desenterrando, obligado por Él, tu barquito chiquitito.
- Que noooo quiero- tus manos se resisten en cada palada llena de cenizas.
- Que me dejessss- más todo es en bano, una fuerza superior te posee. Las motas de ceniza pululan por doquier.
Un color aparece, luego otro, Curiosidad se despierta, aún medio aletargada, ahora eres tú quien quiere desenterrar todos esos recuerdos que se negaron a olvidarte, retales de colores alegran las velas, descosidas , no tuvieron otra que reinventarse, Curiosidad ahora baila la samba con tus pies. Una fantástica carcajada de pavo real escapa de tus labios, la boca no puede hacer otra cosa ante tamaña sorpresa.
MIIIIIIIIIIUUUUU! MIIIIIIUUUUU!
Recuento de objetos encontrados: un ventorrón, una curiosidad, un barco de papel con velas de retales de colores.
Ahora vuelves a salir del papel, como un ser animado que comienza real, como un pavo.
Chicle de fresa.Mano en el bolsillo
Oh!, la niña, mascaba chicle de fresa sin preocupación ninguna.
Apoyada en una pared de ladrillos, observaba a los autóctonos del País del Asfalto, sus andares, sus gestos, sus interacciones con cacharros metálicos.
Al contrario que ellos, los ojos de Oh!, miraban con frecuencia el poco cielo que se dejaba entrever entre los grandes colosos grises conocidos comúnmente como "edificios", las formas de las nubes, la luz siempre cambiante, las cigüeñas que anunciaban primavera...
Esos ojos también eran capaces de ver lo no visible, no dejaba de asombrarse con la cantidad de lazos de colores que salían de cada persona, los animales o monstruos que les seguían sin que nadie les prestara mayor atención, las burbujas que rodeaban a la inmensa mayoría, como si estuviesen recubiertos de una fina película gelatinosa transparente que impidiese ver del todo las máscaras de carnaval.
Notó que algo suave rozaba la mano que tenía acomodada en el bolsillo y recordó que era una plumilla de Filo el pájaro; lo extraño, pensó, y acto seguido sopló sobre su mano extendida un aliento cálido que transporto la pluma hacia las corrientes de aire, muy alto, para que llevasen el mensaje donde quiera de los 5 Reinos del Caos que se encontrase su amigo.
Hubo una vez, hace un tiempo, antes de aparecer en este Planeta Azul tan lindo, en el que anduvo perdida en un bucle, un tornado que giraba con exasperante y lenta velocidad. Respirar allá era imposible y aunque el recuerdo es bago, procuraremos despabilarlo, el agujero negro la soltó, boqueando en busca de algo con que llenarse los pulmones, en una inmensa tela de araña...
Pero eso ya son otras historias, que, por el momento, no nos atañen.
Prrrrriiiiiiii. Culebreó con el cuerpo un movimiento ondulante para expulsar de un escalofrío por todos esa sensación evocada.
Sus ojos acuosos otearon las distintas posibilidades que ofrecía PorkiCity, ahora que se había salido del tiempo y de la tela, el siguiente paso bien podía ser ir a un parque o...
- ¡Claro!- exclamó golpeándose la frente- he de ir a ver a un informaticoco, a ver si me ayuda a cambiar un par de programas del ordeandor central.
Y con un paso que se asemejaba un baile de claqué, fue desapareciendo del escenario con unas pocas miradas reprobatorias, ante el escándalo de mostrar tu alegría públicamente, de aquellos transeúntes, que aún eran capaces de ver algo que no estuviese plasmado en una pantalla.
Los bocetos de la historia de Oh!
Apoyada en una pared de ladrillos, observaba a los autóctonos del País del Asfalto, sus andares, sus gestos, sus interacciones con cacharros metálicos.
Al contrario que ellos, los ojos de Oh!, miraban con frecuencia el poco cielo que se dejaba entrever entre los grandes colosos grises conocidos comúnmente como "edificios", las formas de las nubes, la luz siempre cambiante, las cigüeñas que anunciaban primavera...
Esos ojos también eran capaces de ver lo no visible, no dejaba de asombrarse con la cantidad de lazos de colores que salían de cada persona, los animales o monstruos que les seguían sin que nadie les prestara mayor atención, las burbujas que rodeaban a la inmensa mayoría, como si estuviesen recubiertos de una fina película gelatinosa transparente que impidiese ver del todo las máscaras de carnaval.
Notó que algo suave rozaba la mano que tenía acomodada en el bolsillo y recordó que era una plumilla de Filo el pájaro; lo extraño, pensó, y acto seguido sopló sobre su mano extendida un aliento cálido que transporto la pluma hacia las corrientes de aire, muy alto, para que llevasen el mensaje donde quiera de los 5 Reinos del Caos que se encontrase su amigo.
Hubo una vez, hace un tiempo, antes de aparecer en este Planeta Azul tan lindo, en el que anduvo perdida en un bucle, un tornado que giraba con exasperante y lenta velocidad. Respirar allá era imposible y aunque el recuerdo es bago, procuraremos despabilarlo, el agujero negro la soltó, boqueando en busca de algo con que llenarse los pulmones, en una inmensa tela de araña...
Pero eso ya son otras historias, que, por el momento, no nos atañen.
Prrrrriiiiiiii. Culebreó con el cuerpo un movimiento ondulante para expulsar de un escalofrío por todos esa sensación evocada.
Sus ojos acuosos otearon las distintas posibilidades que ofrecía PorkiCity, ahora que se había salido del tiempo y de la tela, el siguiente paso bien podía ser ir a un parque o...
- ¡Claro!- exclamó golpeándose la frente- he de ir a ver a un informaticoco, a ver si me ayuda a cambiar un par de programas del ordeandor central.
Y con un paso que se asemejaba un baile de claqué, fue desapareciendo del escenario con unas pocas miradas reprobatorias, ante el escándalo de mostrar tu alegría públicamente, de aquellos transeúntes, que aún eran capaces de ver algo que no estuviese plasmado en una pantalla.
Los bocetos de la historia de Oh!
Diente de oro
Hay un aspirador en mi tripa,
absorbe y succiona.
Me succiona a mi y a todo el escenario.
Hasta el cuarto se torna borroso,
se entremezclan los colores, hasta tomar aspecto de mar.
Hay un remolino de tormenta en mi corazón.
Y el barco de papel,
el pequeño velero, se disuelve sudando tinta de la china,
las palabras, ya borrosas, se arrastran hasta el fondo..
Donde ya nadie va a leer, donde el candil, hace tiempo se apago.
Por allá anda, bajo la lluvia; siempre pipa en mano y humeante, el viejo marinero barbudo, con berberechos en el pelo. De edad incontable e incontables arrugas.
A la vez: rayo y carcajada.
"Piratita sin pelo en el pecho, se nota que no viviste muchas tormentas (zarandea la pipa de arriba abajo), solo hay que dejarlas pasar, pasándolas de la mejor manera"
absorbe y succiona.
Me succiona a mi y a todo el escenario.
Hasta el cuarto se torna borroso,
se entremezclan los colores, hasta tomar aspecto de mar.
Hay un remolino de tormenta en mi corazón.
Y el barco de papel,
el pequeño velero, se disuelve sudando tinta de la china,
las palabras, ya borrosas, se arrastran hasta el fondo..
Donde ya nadie va a leer, donde el candil, hace tiempo se apago.
Por allá anda, bajo la lluvia; siempre pipa en mano y humeante, el viejo marinero barbudo, con berberechos en el pelo. De edad incontable e incontables arrugas.
A la vez: rayo y carcajada.
"Piratita sin pelo en el pecho, se nota que no viviste muchas tormentas (zarandea la pipa de arriba abajo), solo hay que dejarlas pasar, pasándolas de la mejor manera"
Versos de hilo
Solo los que tienen el
arrojo necesario, ni más ni menos, sino el justo para dar el último paso, ese
que separa tus pies de tierra firme y los mece, y estremece, en el vacío. Solo
esos, volarán. Y Ningún otro.
Así fue escrito uno de los Grandes Secretos por la eterna niña de pelo
ondulante, hecho de la más fina tela de araña, regalo de la tejedora Acnia en los
ya lejanos albores de la formación del Mundo salado de Aque. Ni hubo precedentes de que sucediera esto con
anterioridad, ni probablemente los habrá.
La razón de esta traición de honor, (traición, porque juró
guardar, ante el rey Cuántico y a su esposo Dimensión, los más tiernos misterios de la vida, para deleite
de esos seres, llamados por ellos mismos humanos, que habían de poblar el nuevo mundo, para que
se entretuviesen jugando a descubrir mariposas invisibles, entre tormentas y
escafandras.
La razón para que la niña se decidiese a tomar la pluma entre sus
deditos, fue tan simple, que hasta los músicos
Hangs compusieron unos toques suaves de risa para la ocasión.
El que buscaba a Pan
entre las montañas, el buscador de sueños, un día la encontró a ella; desde entonces, se sentaba a su lado a susurrar cuentos y jugaban imaginar mundos; no obstante, lo que verdaderamente la decidió a hacerle cómplice
de sus misterios, sucedió el día que la enseñó a dar besos de mariposa y a
beber té en una pequeña taza azul, previamente robada al Sombrerero en uno de sus viajes a
Wonderland.
Sucedió, en aquella mañana con nieve, que confesó no siempre atreverse a dejar sin cuerda a su cometa por el país de los más delirantes sueños. Sueños de esos, que conducen a
los más extraños rincones, recónditos, de todos los mundos; poblados por magos y
fonambulistas, en los que, por un instante, todo es posible. Sueños que le conducirían, sin duda
alguna, a la certeza de vivir la vida, disfrutando paso a paso.
Por esto, solo por esto, algo llameó en su corazón con una fuerza que la dejó atónita, ... llamémoslo: ramalazo. En todo un instante, estaba decidido, no iba a abandonar a su viejo nuevo amigo
contra los monstruos de las pesadillas; no a ese que la recordó, cómo se jugaba a
transmitir, como se quieren los niños.
Si la tinta no se
hubiese acabado, ni los buitres se hubiesen abalanzado sobre sus tiernos ojos, tal vez el lienzo no estaría
inacabado, tal vez esto también hubiese quedado plasmado:
Al menos en lo que dura una vida. Recuerda que la última mota de arena del reloj
cae para todos igual. La diferencia, radica en la ligereza con que lo des; lo
que tardes en dejarte volar, cosa tuya es, tuyo es tu tiempo, tuya, toda la arena
del reloj.
Es algo que nunca sabremos a ciencia cierta
Bañera vive en la Luna.
Aquí está nuestra amiga Bañera, rebosante de líquidos, serpientes de diferentes colores que se entremezclan en las más curiosas melodías; colores distinguibles unos de otros, pero sin límites aparentes entre ellos. ¿Dónde acaba uno y comienza otro?, eso es un misterio. Lo peculiar de Bañera era que a pesar de estar bocabajo, ni una gota de su contenido se derramaba.
¿Cómo podía ser?
La explicación es sencilla: estaba en la luna y allí no hay gravedad ninguna; esto provoca que los líquidos caigan al revés, es decir, hacia arriba; puede parecer extraño en un principio, pero eso es solo porque no estamos acostumbrados a verlo, en cuanto algo sucede más de un par de veces, ya parece la mar de normal.
Otra curiosidad que os puedo contar de Bañera y mira que es un secreto ( pero estoy segura de que a vosotros no la importará un pepino que os lo susurre al oído ,es que un día se colocó un tapón en el culo ; ni siquiera sabe ella muy bien porque.
Tal vez tenía miedo de perder todo su contenido por el universo y quedarse vacía; ponerse el tapón es todo un peligro, por ejemplo, Bañera una vez quiso quitárselo, pero no supo como empezar y lo fue dejando, lo fue dejando, claro, nadie la había enseñado como se quitaba. Aún así se sentía afortunada, al menos ella se había dado cuenta de que tenía un señor tapón bien grande alojado en su parte baja del fondo, otras bañeras que conocía se hacían las suecas y no querían reconocerlo, incluso alguna que otra ni siquiera sabía de su existencia, ¡no lo veían!, a causa de su miopía.
Encontrarse a gente por el mundo, que enseña a quitar tapones de culos ajenos, es y será, siempre un pacer.
vuelo de libélula
- Nena...- susurró con voz ronca el señor del cigarrillo y chupa de cuero negro- así das el aspecto de estar un poco volada.
Exhaló una calada mientras el pelo engominado de su cabeza se movía al son de un ritmo invisible y sus ojos escrutaban la figura enclenque y desaliñada cual ensalada multicolor que tenía frente a el.
- ¿Aspecto es parecer algo?- la chica enredó un rizo con el ceño de pensar- Ah! entonces quiero dar aspecto de ser una libélula, ¡¡me encantan!!
¿Cuál es tu insecto favorito?
Exhaló una calada mientras el pelo engominado de su cabeza se movía al son de un ritmo invisible y sus ojos escrutaban la figura enclenque y desaliñada cual ensalada multicolor que tenía frente a el.
- ¿Aspecto es parecer algo?- la chica enredó un rizo con el ceño de pensar- Ah! entonces quiero dar aspecto de ser una libélula, ¡¡me encantan!!
¿Cuál es tu insecto favorito?
Batido de sueño y mora.
Conocer
tanto el sol como la sombra.
Adentrarte
en la madriguera del maldito conejo que
perdió el reloj; y no saber, no saber, no saber…
No saber que
diantres significa nada, ni que hacer, ni a donde ir, ni como se habla,
francamente, no, no, no, no, no lo entiendo.
Hay días que
se me olvida el idioma humano y no paro de esputar mocos verdes mientras busco
con los ojos cerrados a Pepito, vaya, parece que hoy no está, que se fue de
vacaciones a Tombuctú; ¡pero mira! Me ha dejado una notita escrita con tinta
china, de color rojo tomate maduro, en la que se puede leer apenas una línea: “ahora
te toca a ti sola firmar los contratos m*ñ`ca”. La palabra muñeca está borrosa
por lo que parece ser un borrón de lágrima… ah, no… solo es un poco de grasa
de panceta.
La batidora
mezcla, pfffffffffffffffff, le da igual energía, adebacles, cuerdas sin globos
y cometas sin cuerdas, estrellas y montañas, que café con tabaco, moca y esputos, en esos días, los
esputos siempre están presentes.
Y veo, y no
veo.
Y aprendo y
desaprendo. El cielo ya se cansó de esperar nublado a que llegue Agua Evaporada y
llame al timbre, ding dong, ahora se ha empeñado en que sea Lluvia la que caiga hacia
arriba. Le pregunto: ¿Cómo? ¿Cómo diantres va a ser eso posible? Pues lo es y
punto morado, que no todo necesita de una explicación, responde airado soltando
un trueno. Ni se me ocurre contradecirle, por Tutatix, no sea que le dé por
caer sobre nuestras cabezas, menudo gran miedo.
Miedo al
fracaso, a despegar, a caer, a la incertidumbre de no saber que habrá allá abajo del barranco del que quieres saltar. Uf, que alivio, menos mal que se inventó
la palabra fraquésito … pero el compromiso, eso ya son palabras mayores… ¿Qué diantres significa compromiso?
Que ya me
cansé de empezar mil veces y mil veces caer. De entender y desentender. No sé,
que ya me cansé.
¿A que jugamos ahora?
Seguro, olvida a toc y quizás también a tic. Seguro no te extrañarán...
De nuevo, respira el océano de tinta, mariposas de traslúcidos colores y hojas secas, provienen desde tiempos remotos, la pluma los dibuja. Van llegando.
Se sientan en circulo y extienden sus manos. Trazan:
Cables invisibles que elevan en un vacío sideral, que mecen; brazos sueltos extendidos, corrientes fugaces, se deslizan sigilantes, de estrellas, rodean los cuerpos acariciándolos...
¡¡¡Big!!! Tormenta eléctrica ¡¡¡Bang!!! estallido y el universo se crea, de nuevo; allá, en la guarida de la mente, resbalando donde moran las entrañas, líquido caliente de reflejo ambarino, el lago se disuelve en cálidos remolinos y el óxido deshaciéndose quedan los titilantes suspiros de cañerías renovadas.
Ese, el calambre, y las enredaderas, las enredaderas rasgan la tierra; surgidas de las raíces fabricadas en cuevas subterráneas, ya hace tiempo olvidadas, recordadas, solo por los llamados locos; comienzan a trepar, por tentes y potentes entre los pilares hasta el el clímax del mágico vaivén en el que te meces, hasta llegar al tallo que con un tenue soplido, abre la corola de la flor, mostrando todo su esplendor... para acabar muriendo, otra vez, de nuevo.
Y entre tanto, la música de aquel viejo bals sigue sonando, entre truenos y susurros.
Quédate un rato bailando... solo tienes que cerrar los ojos y tus pies te llevan al bosque, donde los duendes dan la fiesta, ¿no los ves, saltando por las mesas, trasteando?. Las hadas danzan en tu mano... Anda, quédate un rato.
Lo pasarás bien, el amigo de los Osos, el Señor del fuego puede que el viejo Sabio chiflado también...
Anda, ¿qué prisa tienes?, quédate un rato, la bola mágica se ha dejado leer: lo pasarás bien.
http://www.youtube.com/watch?v=kMrNsFwTXJQ&feature=fvwrel
Se sientan en circulo y extienden sus manos. Trazan:
Cables invisibles que elevan en un vacío sideral, que mecen; brazos sueltos extendidos, corrientes fugaces, se deslizan sigilantes, de estrellas, rodean los cuerpos acariciándolos...
¡¡¡Big!!! Tormenta eléctrica ¡¡¡Bang!!! estallido y el universo se crea, de nuevo; allá, en la guarida de la mente, resbalando donde moran las entrañas, líquido caliente de reflejo ambarino, el lago se disuelve en cálidos remolinos y el óxido deshaciéndose quedan los titilantes suspiros de cañerías renovadas.
Ese, el calambre, y las enredaderas, las enredaderas rasgan la tierra; surgidas de las raíces fabricadas en cuevas subterráneas, ya hace tiempo olvidadas, recordadas, solo por los llamados locos; comienzan a trepar, por tentes y potentes entre los pilares hasta el el clímax del mágico vaivén en el que te meces, hasta llegar al tallo que con un tenue soplido, abre la corola de la flor, mostrando todo su esplendor... para acabar muriendo, otra vez, de nuevo.
Y entre tanto, la música de aquel viejo bals sigue sonando, entre truenos y susurros.
Quédate un rato bailando... solo tienes que cerrar los ojos y tus pies te llevan al bosque, donde los duendes dan la fiesta, ¿no los ves, saltando por las mesas, trasteando?. Las hadas danzan en tu mano... Anda, quédate un rato.
Lo pasarás bien, el amigo de los Osos, el Señor del fuego puede que el viejo Sabio chiflado también...
Anda, ¿qué prisa tienes?, quédate un rato, la bola mágica se ha dejado leer: lo pasarás bien.
http://www.youtube.com/watch?v=kMrNsFwTXJQ&feature=fvwrel
...La anciana de pelo blanco...
El humo esparciéndose por el ambiente esparce los sueños de la mujer de pelo blanco y arrugas en la cara.
Sentada en la mecedora en el porche de su cabaña, los ojos perdidos en el horizonte, habla una vez más con su dragón, en aquel mundo que solo existe para ellos dos...
Las tablas de madera desvencijadas crujen con el vaivén, la tejedora de sueños ha tenido una larga vida, repleta de experiencias e historias, no quiere nada más de la vida, se siente satisfecha.
Pero sigue tejiendo sueños, eso no lo quiere evitar, las arañas de su mente nunca paran de hilvanar los más maravillosos tapices, hilos de árboles inmensos, en mundos antiguos y nuevos, habitados por seres que no solían verse en las ciudades metálicas de su juventud.
Constructora de puertas al más allá de la última metafísica reconocida por la ciencia.
Arquitecta de castillos donde cobijar a los últimos magos.
Ahora de sus labios resecos brota una antigua canción sioux a la madre cielo y al sol y las estrellas, con el pie marca el ritmo.
Siente un hocico posarse en su mano, Wolf la trae de nuevo a este mundo, en sus ojos brilla una mezcla de pícara burla con infinita ternura. Es su compañero en esta vida.
- Ah... tienes razón... aún quedan muchas cosas por hacer antes de quedarme en este lugar.
El cuerpo de la muchacha, lozano como una fruta fresca vibra con un escalofrío al sentir que su espíritu vuelve de nuevo al campo donde se haya.
Tras un instante que se concede para recordar a la señora y la cabaña se levanta de un brinco y saluda al Sol.
- Ahá! aún quedan muchas cosas por hacer, vente Debussy - sonrió mientras comenzaba a andar.
Y su fiel compañero, se quedó unos instantes observando su espalda contra el horizonte, azotando el aire mañanero con su cola, estaba muy contento de haber encontrado a esa humana tan extraña y curiosa... con ella, cada día era una aventura... ey! que se aleja.
Soltando un ladrido echó a correr tras ella.
Sentada en la mecedora en el porche de su cabaña, los ojos perdidos en el horizonte, habla una vez más con su dragón, en aquel mundo que solo existe para ellos dos...
Las tablas de madera desvencijadas crujen con el vaivén, la tejedora de sueños ha tenido una larga vida, repleta de experiencias e historias, no quiere nada más de la vida, se siente satisfecha.
Pero sigue tejiendo sueños, eso no lo quiere evitar, las arañas de su mente nunca paran de hilvanar los más maravillosos tapices, hilos de árboles inmensos, en mundos antiguos y nuevos, habitados por seres que no solían verse en las ciudades metálicas de su juventud.
Constructora de puertas al más allá de la última metafísica reconocida por la ciencia.
Arquitecta de castillos donde cobijar a los últimos magos.
Ahora de sus labios resecos brota una antigua canción sioux a la madre cielo y al sol y las estrellas, con el pie marca el ritmo.
Siente un hocico posarse en su mano, Wolf la trae de nuevo a este mundo, en sus ojos brilla una mezcla de pícara burla con infinita ternura. Es su compañero en esta vida.
- Ah... tienes razón... aún quedan muchas cosas por hacer antes de quedarme en este lugar.
El cuerpo de la muchacha, lozano como una fruta fresca vibra con un escalofrío al sentir que su espíritu vuelve de nuevo al campo donde se haya.
Tras un instante que se concede para recordar a la señora y la cabaña se levanta de un brinco y saluda al Sol.
- Ahá! aún quedan muchas cosas por hacer, vente Debussy - sonrió mientras comenzaba a andar.
Y su fiel compañero, se quedó unos instantes observando su espalda contra el horizonte, azotando el aire mañanero con su cola, estaba muy contento de haber encontrado a esa humana tan extraña y curiosa... con ella, cada día era una aventura... ey! que se aleja.
Soltando un ladrido echó a correr tras ella.
Tirada en el colchón de mi cuarto veo la luna desde mi ventana,
y no soy capaz de despegarme de esta sensación asquerosa que se llama mieditis aguitis a lanzarme a la aventura de cualquier tipo.
Y eso que siempre me creí muy valiente y fuerte, como todas las aventureras de mis libros, las voces de mi cabeza me hacen centrifugar más que una lavadora, y una ya está hasta las narices de girar.
Soy soñadora y soñando soy feliz.
Pero quiero entregarme con toda mi pasión aquello en lo que escoja en la vida, meterme en esa corriente y ver donde me lleva, mientras la electricidad me llena.
Porque vivir muriendo no es vivir, la parálisis provocado por la serpiente del miedo es el peor veneno que puede correr por tus venas.
y no soy capaz de despegarme de esta sensación asquerosa que se llama mieditis aguitis a lanzarme a la aventura de cualquier tipo.
Y eso que siempre me creí muy valiente y fuerte, como todas las aventureras de mis libros, las voces de mi cabeza me hacen centrifugar más que una lavadora, y una ya está hasta las narices de girar.
Soy soñadora y soñando soy feliz.
Pero quiero entregarme con toda mi pasión aquello en lo que escoja en la vida, meterme en esa corriente y ver donde me lleva, mientras la electricidad me llena.
Porque vivir muriendo no es vivir, la parálisis provocado por la serpiente del miedo es el peor veneno que puede correr por tus venas.
Batata asada
en la penumbra, el reloj de la pared de piedra hace tiempo que se detuvo.
Y la figura, con sombrero rojo y maletín esperando en el anden,
a que llegue un tren, su tren.
Mucho tiempo lleva allá, esperando, anhelando.
Tal vez ya pasó mientras soñaba que iba en globo,
pero eso es elucubrar sobre posibilidades que dejaron de existir en el mismo instante en el que sucedieron.
¿sabes?
La gran sabia que vive en el castillo de la pared de Om y el jardín de las flores con pendientes y sueños morados , intuye cosas, ella es un poco bruja, el otro día ojos acuosos, nos leyó el libro de la vida, con sus espirales aúreas.
La figura espera, divagando sobre el presente y el futuro, sobre su destino.
Sigue esperando el tren, como estos últimos años, en silencio.
¿Dónde estarán los faros luminosos, el pitido característico?
Está empezando a desesperarse.
Una ráfaga de viento que proveniente de las lejanas tierras africanas le roba el sombrero y lo aleja, juguetón este viento, pícaro incluso.
La mano se crispa, puño cerrado obtusamente en torno al asa del maletín.
De pronto lo deja caer.
A la mierda. Yo soy mi propio tren y allá dónde este, construiré mi vía.
Quiere correr en pos de lo que le guarnecía la testa, pero está como anquilosado y al primer intento solo puede levantar el pie derecho del suelo, a trompicones.
Su cuerpo está un tanto oxidado de tanto esperar...
Como a una buena batata asada...solo hace falta un poco de aceite y sal.
Pluma de águila.
Los caballos salvajes galopaban por la pradera, ¡qué galopar!
Pareciese que volaban, las pezuñas arrancaban hierba y olor a tierra húmeda.
El cielo gris cantaba a la tormenta.
Pronto se iba a desatar, la electricidad inundaba el ambiente.
El viento hacía que sus trenzas ondeasen, desde la colina, observaba la libertad desenfrenada de los sementales y las yeguas.
Sus ojos acuosos se perdían en el amplio paisaje,
su cuerpo, firmemente arraigado en la colina, más su espíritu estaba lejos, corriendo a la par que los animales... hacia ningún lugar o hacia todos.
Una mano invisible rozó su hombro, ella giró lentamente la cabeza, a la espera de una señal del espíritu del trueno.
La pluma de águila se liberó de sus cabellos, se alejó volando...
Ahora- susurró la voz- ahora solo síguela...
La manada
Si, la misma sangre corre por nuestras venas,
aliento de vida.
Escalofrío magnético que propulsa nuestra alma.
De un soplo cogeremos impulso para volar alto, halcones, siquiera la piedra de coral rojo lo imagina.
Corremos en manada hacia un mismo objetivo,
fuerza unida, manos entrelazadas, entre todos formamos una única figura, la presa no podrá escapar.
La presa, la pluma.
Triunfo en garra, plumas al pelo, onduleantes trofeos al viento, como la hierba, bailamos pies descalzos entorno a la hoguera donde nació el primer Ave Fénix, levantamos la cabeza para cacarearle a las estrellas y reír con la luna.
PrrrrrrrrrrrriiiiiiiiiiiiiirrrrrrrrrrrrrrruuuuuuuuuuuuuuUUUUU
El mismo brillo alumbra el iris de Esos, su prisma proyecta un sistema de arcoiris,
maravilloso espectáculo de prestidigitación.
Ven, ven, veamos dónde nos lleva, encontremos el tesoro.
Somos lobos guerreros con pintura en la cara, no nos asusta aullar la canción, patas que viajan a velocidad luz por la estepa.
Encontramos, no buscamos.
Al final de la velada, entorno aquella hoguera, un corro de ojos brillosos reflejan chispas de luz, del fuego claro, manos únicas unidas, susurramos la palabra que es un tres.
Entonces, entonces alguien saca de su zurrón la nariz roja que no puede faltar en ninguna obra teatral, la coloca en su cara pícara.
Y hay amigo, ante eso, ante eso no puedes más que dejar que tus ojos sonrían y que por tu boca resbalen lágrimas no bien vistas en la ciudad...
Pero nosotros caminamos el mundo, y en nuestra mente, la palabra límite comienza a tornarse un tanto borrosa... :)
Be free my friend...
http://www.youtube.com/watch?v=Jku90o0K0EI&feature=related
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!
aliento de vida.
Escalofrío magnético que propulsa nuestra alma.
De un soplo cogeremos impulso para volar alto, halcones, siquiera la piedra de coral rojo lo imagina.
Corremos en manada hacia un mismo objetivo,
fuerza unida, manos entrelazadas, entre todos formamos una única figura, la presa no podrá escapar.
La presa, la pluma.
Triunfo en garra, plumas al pelo, onduleantes trofeos al viento, como la hierba, bailamos pies descalzos entorno a la hoguera donde nació el primer Ave Fénix, levantamos la cabeza para cacarearle a las estrellas y reír con la luna.
PrrrrrrrrrrrriiiiiiiiiiiiiirrrrrrrrrrrrrrruuuuuuuuuuuuuuUUUUU
El mismo brillo alumbra el iris de Esos, su prisma proyecta un sistema de arcoiris,
maravilloso espectáculo de prestidigitación.
Ven, ven, veamos dónde nos lleva, encontremos el tesoro.
Somos lobos guerreros con pintura en la cara, no nos asusta aullar la canción, patas que viajan a velocidad luz por la estepa.
Encontramos, no buscamos.
Al final de la velada, entorno aquella hoguera, un corro de ojos brillosos reflejan chispas de luz, del fuego claro, manos únicas unidas, susurramos la palabra que es un tres.
Entonces, entonces alguien saca de su zurrón la nariz roja que no puede faltar en ninguna obra teatral, la coloca en su cara pícara.
Y hay amigo, ante eso, ante eso no puedes más que dejar que tus ojos sonrían y que por tu boca resbalen lágrimas no bien vistas en la ciudad...
Pero nosotros caminamos el mundo, y en nuestra mente, la palabra límite comienza a tornarse un tanto borrosa... :)
Be free my friend...
http://www.youtube.com/watch?v=Jku90o0K0EI&feature=related
Auuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu!
vacío.
Vacío cerebral.
Sabiendo que algún día supe, dudando de su verdad...
Me dejo arrastrar hacia el siguiente paso, ¿hay que decidir?
Remontaré una vez más la cresta de la ola, sé que volveré a deslizarme por el agua.
Pero hoy, joder, hoy ni siquiera se el significado de la palabra hoy.
Me pondré la nariz de payaso, parece que así me entiendo más, siguiendo aquel viejo dogma: entendamos, que antes de todo, hay que reconocer nuestra soberana estupidez.
Y reirnos, reirnos, reirnos, de nosotros mismos y de lo que pasa en el mundo...
Hasta que la cabeza de vueltas de campana,
hasta que se produzca el tan ansiado, tan anhelado, taaan esperado:
vacío cerebral.
Donde ningún recuerdo aflora,
y captar el olor del amarillo narciso con todos su milimétricos matices,
pasa a ser tu mayor deseo.
Open the door.
Inquiring about the curious human mind, life in all its aspects.
Open your mind.
Inquiring about my species.
The general did not suffice.
Investigating this world, and many others.
I found a space full of infinite possibilities.
Each door shows you a different reality.
Open your eyes ....
Or you will a bang!!!!
:P
Open your mind.
Inquiring about my species.
The general did not suffice.
Investigating this world, and many others.
I found a space full of infinite possibilities.
Each door shows you a different reality.
Open your eyes ....
Or you will a bang!!!!
:P
...Danza de la hierba...
"Eadem mutata resurgo".
Navegar con un barco de papel por mares llenos de espiralíticas cuestiones, emocionante aventura.
¿Qué es la vera verdadera?
La mente no alcanza tamañas respuestas, es lo que tiene navegar con un barco de papel.
Se puede deshacer en cualquier instante, ¿de dónde surgió ese miedo a lo cambiante?.
No hay ahogo probable,
¿Qué ye eso?
Si no existe la posibilidad, dejó de ser posible.
Por estos lares ya no hay pena ni gloria.
Si se hunde en las inmensas profundidades, ey, te lo digo, no hay ahogo.
Cuando el cuerpo se zambulle en el mar y los ojos solo son capaces de verse en el reflejo superficial del agua,
formas borrosas.
El tiempo, catacronk, se esfuma con tus últimas burbujas de oxígeno.
Puede que entonces...
Quizá ocurra...
Erasé una vez que alguien puede que me contase...
Alas plumosas surgen de la espalda,
cruje la crisálida, caparazón temporal.
Coraza, peso muerto, propulsa tu salto.
Despegas, la razón se queda atrás...
Allá en las nubes, puede que recuerdes, puede que no, el mirar hacia el mar...
El viento trae tu imagen, no sabes quien eres, no te reconoces...
¿Susto o muerte?
Carcajada, desenfrenada ilusión, escalofriosa emoción.
Francamente, un pimiento, todo importa un rábano y medio.
¿Quien ha de qué cuando tiene alas para volar?
Ahora las sientes en tu espalda.
Un resoplido burlón, cálido aliento roza tu nuca,
te giras sorpresa, curioso es el dragón.
Ahora estáis en el mismo plano, ahora si podéis jugar en condiciones...
arquea las cejas en su saludo, ladea sus alas... ¿quieres montar una vez more? eso parece decir su mirada.
Ruges, tronada felicité, falso orgullo, contoneas las alas juguetona: a la de tres, carrera.
No hay meta, hasta el infinito y más allá.
3.... te alejas veloz mente, velocidad luz..
2... vuelves la cabeza, confirmas el desafío aceptado sin evitar posar tu ojos en la imagen que flota en el mar, la costumbre arraigada de pensar.
1... ¿Y mi vida pasad.... te das cuenta de que no eres capaz de elaborar ningún raciocinio, quién habría de hacerlo, si nubes traspasan tu inmaterialidad, en el nuevo mundo, el dragón te alcanza, aceleras con un grito Sioux de la danza de la hierba que ahora sí comprendes ppppprrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrriiiUUUUUUUUUUUUUU!!!!
Al fin de cuentas...
"Eadem mutata resurgo".
Una vez más.
Jajajajaja
Viaje al centro de la tierra
Mil pájaros bullen en las profundidades del foso,
rejas los mantienen encarcelados,
tormenta, truenos, lluvia furiosa se desgañita en las paredes de mi cuarto.
El rayo rompe la oscuridad,
los peces de mi cabeza se detienen, transformados ahora en burbujas.
Flotando en la substancia,
en aquel lugar que no tiene nombre,
que no podemos nombrar.
Allá donde lo mágico toma nombre de onírico,
me rescató una vez más el duende de las nubes.
De la mano, no me asusto, no hay miedo de caer al vacío que nos rodea,
bajamos escaleras infinitas dirección al universo,
hoy solo llegamos a la entrada de una cueva,
allá donde late la sangre comienzan a crecer enredaderas, parece que alguien las riega.
Un trono, dos siluetas.
Rey carcelero y muchacha de ojos licuados,
dictador y sumisión temblorosa,
a una, la rescatamos, al otro, nos enfrentamos.
Mientras los tres volvemos a ser uno todo se disuelve una vez más...
Mil pájaros bullen en las profundidades del foso,
rejas los mantienen encarcelados,
tormenta, truenos, lluvia furiosa se desgañita en las paredes de mi cuarto.
El rayo rompe la oscuridad,
caen los viejos barrotes,
explota el muro, sus piedras envejecidas chisporrotean antes de estallar.
La bandada oscurece el sol, cada silueta vuela en busca de su dirección.
Ahora son libres.
Pájaros viejos cantando nuevas canciones.
rejas los mantienen encarcelados,
tormenta, truenos, lluvia furiosa se desgañita en las paredes de mi cuarto.
El rayo rompe la oscuridad,
los peces de mi cabeza se detienen, transformados ahora en burbujas.
Flotando en la substancia,
en aquel lugar que no tiene nombre,
que no podemos nombrar.
Allá donde lo mágico toma nombre de onírico,
me rescató una vez más el duende de las nubes.
De la mano, no me asusto, no hay miedo de caer al vacío que nos rodea,
bajamos escaleras infinitas dirección al universo,
hoy solo llegamos a la entrada de una cueva,
allá donde late la sangre comienzan a crecer enredaderas, parece que alguien las riega.
Un trono, dos siluetas.
Rey carcelero y muchacha de ojos licuados,
dictador y sumisión temblorosa,
a una, la rescatamos, al otro, nos enfrentamos.
Mientras los tres volvemos a ser uno todo se disuelve una vez más...
Mil pájaros bullen en las profundidades del foso,
rejas los mantienen encarcelados,
tormenta, truenos, lluvia furiosa se desgañita en las paredes de mi cuarto.
El rayo rompe la oscuridad,
caen los viejos barrotes,
explota el muro, sus piedras envejecidas chisporrotean antes de estallar.
La bandada oscurece el sol, cada silueta vuela en busca de su dirección.
Ahora son libres.
Pájaros viejos cantando nuevas canciones.
Cuando te visita un ángel...
Llaman al
timbre, son las doce de la mañana.
Un vendaval hace
que casi le cierre la puerta de mi casa con un golpe a las narices a un ángel
disfrazado de ojos asustados y mente inquieta, eccemas como países repartidos
por el mundo que es su cara, pero a mí no me engaña, reconozco el brillo que
late en lo profundo, a miles de quilómetros de la superficie.
Sus labios
apresuran una pregunta:
¿No tendréis
algo que darme para comer?
Se levanta
el raido jersey y nos enseña la barriga… ¡No es un ángel, son dos!
¿Quién elige
cómo venir al mundo? Teorías kármicas aparte… es como poco, para reflexionar; mientras
yo abro la nevera y escojo lo que llevarme a la boca, por gula la mayoría de
las veces, no es que desgaste mi energía en recorrer doce kilómetros a por un
cántaro de agua para cocinar, y ademori, si ningún tipo de esfuerzo, de eso ya
se encarga el banco mundial llamado papá que me financia todos los caprichos
burgueses que a la niña se le antojan.
Mientras
moscas comen niños, otros comen píldoras adelgazantes a coste de ojo de
esfinges.
Mientras
madres desgarran sus corazones al ver morir a sus tiernos lechales de inanición…
en el primer mundo, fíjate bien en esta composición: primer mundo.
Pues acá, acá en este fantabuloso y avanzado primer
mundo, nos desgañitamos por llegar tarde, que alguien no nos ceda el paso, no
poder adquirir la ultima batimierdichifli superdosmil absolut, nos comparamos
con los demás, tendemos hacia la neurosis y una paranoia esquizoide continua si
darnos cuenta, cada día nos acercamos más a un estado de infelicidad e
insatisfacción absolutas, que, con todo lo que la vida nos ofrece en este
primer mundo, es de gilipollas rematados.
Un momento.
Ya está,
Acabo de
guardar al indignado que llevo dentro y a veces se me escapa, como ese lobo
estepario que ya no quiere callar más ante las tonterías del mundo, que
prefiere aullar, tal vez hasta morder, cuando
ni Dios ni Demonio existen, caes en los brazos de un Abraxus, mucho más
benevolente con uno mismo, el no juzga lo que es bueno o malo, él acepta,
esbozando una pícara y un tanto sardónica sonrisa ante el adebacle de
pensamientos que se cruzan en tu interior.
¿CÓMO NEGAR
LA ENTRADA DE DOS ÁNGELES A MI CASA?
Mientras
recorremos la casa de aquí pá yá, mi bruja pelirroja y mua, busca que busca
cosas de las que gustosamente decimos adiós y ella encantada saluda con una
sonrisa, este ser alado repite varias veces en voz alta un mantra “no me dejéis
sola”, y continua en su pensamiento, “me entran tentaciones de robaros, a
vosotras que lo tenéis todo y no necesitáis nada, pero mi moralidad me lo
impide”… bueno o algo así, mi telepatía no da para más, by de moment.
Al despedir
a la pasajera del tren, una vez más me recuerda lo afortunada y tonta de remate
que soy, no dudo en plantarla un sonoro beso en la tripa, rezando para que alguien
se acuerde del bebé , le acompañe en su vida y le muestre las oportunidades.
Mirada sobre mirada, un susurro:
-
No somos lo que pensamos, si no lo que hacemos, ni
siquiera eso, estate tranquila.
Mucha suerte
y adebacles para todos aquellos que viven en la calle, que esta maravillosa
sociedad rechaza y señala, para todos aquellos que necesitan un abrazo, una
mirada sincera, solo un que les muestren algo diferente, algo que les cure las
heridas… jolines, es hora de comenzar a construir una sociedad diferente que
nos haga gincharnos de los orgullos cada vez que recordemos que pertenecemos a
la raza humana.
0.0
Querida madre.
Mamá sociedad,
nacida para proteger, cuidar, potenciar.
Procurar maximus felicité al ser humano.
Búsqueda de evolución como diversión.
¿En qué punto te perdiste?
Fuego abrasador, llameante.
Resurge de tus cenizas,
vuela, ave fenix, vuela muy alto.
Lejos.
No hay límites.
Diferente.
No hay miedo a caer.
En la tierra de los fraquésitos: cada día es el primero;cada instante,no hay tiempo, amigos, ese es un secreto,uno de tantos otros.
Cada instante, puede ser el primero.
Y también el último.
Va llegando la hora de empezar a recoger el cuarto.
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