Bandera

Bandera
:)

Soy un pavo.

Entre los vientos del norte, pícaros mozuelos alados te susurran amables, entre sus gritos de alborozada juventud: "las velas del barco, izadas, izadas y listas para partir de nuevo, hacia tierras lejanas, rumbo siempre a descubrir nuevos horizontes. No olvides llegar a tu hora"

Destrozar los límites que la razón impuso, sobre el misterio de las cosas.
Sin piedad, a cañonazos limpios.

Va!  hace tiempo que no entiendes mucho de eso, ni de cañones, ni de destroces dimensionales que te llevan a otras realidades intangibles, aún te pierdes en todo ese vocablo que la comprensión de tu mente no alcanza.

Prefieres dejar grandes barcos para los que aún desean hacer la guerra.

Pero... ¿y el tuyo? ¿Dónde está?

El barco de papel periódico, tanto tiempo aparcado, solitario, en ese muelle de mala muerte, tosiendo costuras, oculto entre los montes cenizas, en las que enterraste todos tus deseos de fuego, todos tus sueños, como el de ser fonambulista del no tiempo y hayuka de la vida.

Ay! mierda! Caes en la cuenta.
Olvidaste.
Que de nuevo olvidaste tus promesas, que caíste en el mundo de los muertos verticales. Pero no puedes huir aunque quieras esconderte y enterrarte tu también, lo sientes, por aquello de las maldiciones. ¿no sabes su historia?

Si algo tienen las maldiciones, es que no puedes escapar de ellas, te persiguen allá donde tu cuerpo y mente vayan. Y a ti te pesa la más grande de todas, caíste en la peor: ser libre. Todo ocurrió aquel fatídico día en que te quitaste las ropas del disfraz y corriste en pelota picada jugando a ganar al viento, a olvidar el significado del tiempo. El fatídico día que gritaste que de verdad creías en la descomposición de la realidad en miles de fragmentos brillantes, como una explosión de posibilidades, con los que hacer el puzle.

Ay, ay...
Ahora te persigue...

¡Te persiguen!, la libertad y el viento te persiguen, te pinchan, no puedes ocultar su recuerdo, te impiden dormir en la cama del olvido, te cantan susurros de intensidad.
Concha ya! que me dejéis en paz!, que mi boca es incapaz de expresar, no tengo fuerzas para vivir, solo quiero, solo quiero... solo queda ya...sobrevivir...

¡¿SOBREVIVIR?!
Eso no te lo voy a tolerar.

Trona una voz en tu interior,
más fuerte que el copón,
menudo susto te dio.
Casi te caes de culo del sillón, situado, como no, frente al televisor.

¿Sabés quien es niños? (con argento argentino)

Es el Ventorrón,el coloso con el que un día jugaste, anda revelándose en tu interior, y sin quererlo ni pedirlo te ves pala en mano, desenterrando, obligado por Él, tu barquito chiquitito.

- Que noooo quiero- tus manos se resisten en cada palada llena de cenizas.
- Que me dejessss- más todo es en bano, una fuerza superior te posee. Las motas de ceniza pululan por doquier.

Un color aparece, luego otro, Curiosidad se despierta, aún medio aletargada, ahora eres tú quien quiere desenterrar todos esos recuerdos que se negaron a olvidarte, retales de colores alegran las velas, descosidas , no tuvieron otra que reinventarse, Curiosidad ahora baila la samba con tus pies. Una fantástica carcajada de pavo real escapa de tus labios, la boca no puede hacer otra cosa ante tamaña sorpresa.

MIIIIIIIIIIUUUUU! MIIIIIIUUUUU!

Recuento de objetos encontrados: un ventorrón, una curiosidad, un barco de papel con velas de retales de colores.

Ahora vuelves a salir del papel, como un ser animado que comienza real, como un pavo.

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